martes, 15 de febrero de 2011

Soy estúpida

¿Porque soy tan tonta como para enfadarme contigo por tonterías?
En el momento estoy ciega y no veo lo que hago, depués lloro por mi estupidez,
porque no tengo razón a cabrearme por esas cosas, y menos largarme así
haciendote daño cuando eres todo lo que quiero, y al que jamás quiero ver sufrir por mi causa o por cualquier cosa.
Ahora lloro por hacértelo pasar mal, cuando me quieres tanto que no entiendo la razón de tus sentimientos, los cuales deseo que jamás cambien, porque muero si no estoy contigo.

Perdóname, soy idiota.

lunes, 14 de febrero de 2011

divagaciones

Y siento no poder ser más perfecta, ser más real para algunos, que creen que una es medio rara y por lo tanto irreal.
Una vez encontrado mi lugar no voy a cambiar nada de mí que no le guste al resto, sentimientos que se encuentran cuando por fin eres feliz, pues bien, aquí soy feliz, en este pequeño rincón del mundo que no es más que un punto minúsculo en un mapa dibujado al azar.

Mis lamentaciones cesan en este momento, no más lágrimas amargas por quien no me cree capaz de ser "amigo", solo los que quieren que hagas cosas por ellos por interés no merecen la mas mínima expresión en tu rostro.

lunes, 3 de enero de 2011

Juego de Tronos, de George R. R. Martin

Hacía mucho tiempo que este libro rondaba por abrirse un hueco en mis manos, por unas cosas o por otras no había conseguido leerlo, hasta que finalmente hoy lo terminé.
Al principio me desconcertó que no estuviera dividido en capítulos, sino en puntos de vista de personajes. Me ha encantado verlo así, se conoce mejor a los personajes y entiendes la forma de hacer las cosas tal y como lo hacen.
La línea es muy tolkiniana, aunque más oscura, con mas intrigas políticas y sangre derramada. Más cruel en el sentido que se nos hace más real ya que la magia no abunda como en la Tierra Media.
Sin duda mi personaje favorito por el momento es Daenerys, podemos seguir su camino hacia la madurez y pasa de ser niña a una gran mujer. Arya también me tiene bien cogida, esa testarudez me encanta. Y los lobos, ¿quien no quiere tener uno? Jon Nieve, mi corazón es suyo, por ahora, veremos como se porta de ahora en adelante.

Juego de tronos es un libro que me resulta difícil resumir, puesto que me enamora cada párrafo, incluso Tyrion no me cae demasiado mal, mi odio se centra en Jaime y Cersei Lannister, sin contar al joven Joffrey, no lo soporto desde su primera aparición sin saber lo que vendría después con él. Un gran hecho me hizo odiarlo más que a Bellatrix Lestrange cuando acabó con Sirius Black.

Acabo ya, si, no he descrito de que va el libro, lo sé. Pero descúbrelo tú mismo.

martes, 28 de diciembre de 2010

Recogiendo los cacharros

2010

Tatuaje, mundial, Mika, Hoy no me puedo levantar, Sofía viendo el señor de los anillos, las llaves, Danielito, peñas yendo en barco, cumpleaños, pollito, Burgos, fotos, Fanny, tuppers por todas partes, felicidad, Zai, La historia interminable, Harry, Merlín, Fringe, Mc, libros, amistad, Jeni y Óscar, visión de futuro, sensatez, amor, el pet, Ana, bolsos, cenas de países, LODVG, consola, San Juan, Sofía, salchichas con patatas, adiós Cabroncio, adios Sinfre, tardes de cine, palomitas, frío, Lau, el maldito camino hacia Atapuerca, arribada, una estrella cayó a Riazor, pijamadas, carnavales, pizzas, chocolate.

Fin

jueves, 16 de diciembre de 2010

Amor por leer

Cada día veo más gente cogiendo un libro, siempre pensé que los que leíamos seríamos unos bichos raros, alguna generación perdida.

Ahora lo "in" es salir, emborracharse, ligar con algún que otro chico/a, y ser el más guay de tu pandilla.

No voy a negar que no hiciera algo de eso, pero ahora ya no es lo que me interesa. quiero volver a los tiempos que pasaba leyendo sin parar, devorando libros insaciablemente, sin cansarme nunca, olvidando dormir y comer.

Sé que es algo estrafalario, pero echo de menos pasar mis tardes leyendo, sin otra ocupación que esa. No estoy diciendo que no me guste lo que hago ahora, nada más lejos de la realidad, estoy muy feliz, pero me faltan los libros. Antes cada vez que me regalaban uno sonreía de pura delicia, ahora ya no es tanta la felicidad que me dan como la ansiedad de leer.

Hace mucho tiempo que no tengo ese cosquilleo en los dedos al coger un libro sin saber si me gustará o no.

Como en el amor, sino sientes cosquillas en el estómago, has olvidado a querer leer.