lunes, 20 de junio de 2011

"El Descubrimiento de las Brujas" de Deborah Harkness





En el corazón de la Biblioteca Bodleiana de Oxford, la apasionada historiadora Diana Bishop se topa en medio de sus investigaciones con el manuscrito identificado como Ashmole 782. Descendiente de un antiguo linaje de brujas, Diana intuye que el manuscrito está relacionado de alguna manera con la magia, pero no quiere tener nada que ver con la brujería. Y después de tomar algunas notas sobre sus curiosos dibujos, lo devuelve sin perder más tiempo a las estanterías. Lo que Diana no sabe es que se trata de un manuscrito alquímico que ha estado perdido durante siglos y cuyo descubrimiento ha desencadenado que hordas de daimones, vampiros y brujas salgan a la luz de las salas de lectura de la Biblioteca.

Una de esas criaturas es Matthew Clairmont, un enigmático genetista, amante del buen vino y vampiro milenario, cuya alianza con Diana se hará progresivamente más íntima y poco a poco surgirá entre ambos una relación que hará tambalear los tabúes asentados desde hace tiempo en un mundo secreto y encantado.

La teoría de la evolución de Darwin no contempló todos los seres que habitan la Tierra, pero Deborah Harkness lo ha hecho en esta emocionante e ingeniosa novela. Desde Oxford a Nueva York, y de aquí a Francia, la magia, la alquimia y la ciencia nos desvelan sus verdaderos vínculos en el libro definitivo sobre la brujería y sus poderes.

Hace dos semanas, mi hermana llegó a casa con el primer capítulo de este libro, que se lo habían regalado con otro ejemplar (cosa que me encanta porque así saboreamos los libros y podemos decidir si es lo suficientemente buenos como para comprarlos), y me encantó. Soy bastante fiel seguidora de la novela fantástica pero las palabras clave que me hicieron comprarlo fueron bruja, biblioteca, libro perdido, magia y amor. Casi me echa para atrás lo que leí por ahí que la comparaban con Crepúsculo, no porque no me gustase el libro, cosa que me gustó, sino que no quería leer otro tanto de lo mismo. Gracias a los dioses que me lo compré. Terminé sus 800 páginas en un día, empezándolo un sábado por la tarde y acabándolo el domingo a las 4 de la mañana.

Conforme iba acercándome al final me di cuenta de un detalle, no parecía que en las pocas páginas que me quedaban por leer fuera a acabar la historia, después lo busqué y ciertamente, era una trilogía. Para bien o para mal. No quería que se acabase la historia de Diana pero estaba un poco aburrida de tener que comprar mil libros para acabar una trama. Pero queridos lectores, os recomiendo encarecidamente que lo leáis, la forma de escribir de la autora es fluida y sin mucha paja sobrante, tiene detalles sí, pero necesarios en este libro. La atmósfera mágica te envuelve conforme te adentras en las vidas de estos grandes personajes, enamorándote de alguno de ellos.

Sin duda Mathew es un buen contrincante vampiro para Edward, yo me quedo con el vampiro francés, ¿Con cual te quedas tú?

lunes, 13 de junio de 2011

Aunsencia

Llevo mucho tiempo sin poner nada de mí en este espacio de desahogo, no porque no quiera, sino porque últimamente las palabras huyen de mí, sin tomar forma definida ante mis ojos aunque el sentimiento esté ahí.

Esta semana volveré a actualizar con reseñas de libros que me han enamorado durante mi corta vida de lectora, algo que dije que haría y que sólo llevé a buen puerto en pocas ocasiones. Las ansias de leer han vuelto a mí después de haberme dejado durante meses, demasiados meses.

Antes sólo amaba una cosa, los libros. Ahora, alguien comparte esa zona de mi corazón casi inaccesible, supongo que será por eso que los libros me han dado unas "vacaciones" para poder tener una vida fuera de sus páginas, cosa que agradezco, pero los echaba de menos. Perderme en historias durante horas, olvidandome del mundo que me rodeaba, de comer, de dormir.

Gracias por volver a ser yo misma.

miércoles, 9 de marzo de 2011

El sol

Ayer al mediodía comí con dos amigas, y una de ellas es una friki de Cuarto Milenio y de Iker Jimenez.
Pues bien, nos cuenta que en el programa del lunes hubo una charla sobre las erupciones solares. Científicos contaban que estamos en la fase más potente del sol en cuanto a esas erupciones y que ahora es cuando son más dañinas para nuestra tecnología.
El 14 de febrero (que monada) una de esas emisiones solares se dirigía hacia nuestro querido y aborchornado planeta, pero debido a su situación en ese momento (el campo magnetico terrestre estaba de una forma peculiar) nos libramos de su "impacto", como los terremotos y otras catástrofes tiene un tipo de medida, la del 14 de febrero fue de tipo X, que es el nivel máximo que puede llegar (aunque después puedan ser X2 y demás variantes).

Me centro en la cuestión, según ellos ( los científicos) en cualquier momento una de esas emisiones de energía llegará a nosotros sin que podamos hacer mucho al respecto, porque no podemos mandar a Bruce Willis a pararlo; nosotros no correremos ningún riesgo, es decir, no mutaremos y nos convertiremos en zombies comecerebros, ni nada de eso. Será peor, nos quedaremos sin electricidad, nuestra tecnología dirá adiós, ordenadores, coches, suministros eléctricos, ciudades, todo a oscuras.
Volverá la época de ir a la finca a sachar en las patatas, cosa que mucha gente aún hace, y quien sabe, volveremos a los tiempos de los señores feudales, de la anarquía por un trozo de pan, de vigilar nuestra espalda al dormir, y de dejar de ver a aquellos que viven lejos, de viajar a lugares insólitos para centrarnos en el nuestro.

Una cura de humildad con dimensiones catastróficas y en cambio, naturales.

Siempre decimos que el cambio climático y esas cosas están muy lejos de nosotros, ya pensarán la gente cuando les toque, error. Nunca ponemos remedio a nada. Y ahí está nuestro fallo.

martes, 15 de febrero de 2011

Soy estúpida

¿Porque soy tan tonta como para enfadarme contigo por tonterías?
En el momento estoy ciega y no veo lo que hago, depués lloro por mi estupidez,
porque no tengo razón a cabrearme por esas cosas, y menos largarme así
haciendote daño cuando eres todo lo que quiero, y al que jamás quiero ver sufrir por mi causa o por cualquier cosa.
Ahora lloro por hacértelo pasar mal, cuando me quieres tanto que no entiendo la razón de tus sentimientos, los cuales deseo que jamás cambien, porque muero si no estoy contigo.

Perdóname, soy idiota.

lunes, 14 de febrero de 2011

divagaciones

Y siento no poder ser más perfecta, ser más real para algunos, que creen que una es medio rara y por lo tanto irreal.
Una vez encontrado mi lugar no voy a cambiar nada de mí que no le guste al resto, sentimientos que se encuentran cuando por fin eres feliz, pues bien, aquí soy feliz, en este pequeño rincón del mundo que no es más que un punto minúsculo en un mapa dibujado al azar.

Mis lamentaciones cesan en este momento, no más lágrimas amargas por quien no me cree capaz de ser "amigo", solo los que quieren que hagas cosas por ellos por interés no merecen la mas mínima expresión en tu rostro.